¿Un producto inseguro ha causado daños en tu salud o patrimonio?
Cuando adquieres un producto, el fabricante o distribuidor tiene la obligación legal de garantizar que cumple con las normas de seguridad. Un producto es considerado defectuoso cuando no ofrece la seguridad que cabría legítimamente esperar. En Deaga, ayudamos a los consumidores afectados a exigir las indemnizaciones que corresponden ante lesiones, daños materiales o fallos de seguridad.
Casos que defendemos:
Defendemos tus intereses para obtener una reparación íntegra del perjuicio sufrido:
Daños Personales: Compensación por lesiones físicas, gastos médicos y tratamiento de secuelas.
Daños Materiales: Reparación o sustitución de bienes dañados por el producto defectuoso.
Perjuicios Derivados: Lucro cesante o gastos adicionales ocasionados como consecuencia directa del incidente.
Nuestro proceso de reclamación:
01
Evaluación del caso.
Analizamos el producto, las pruebas de compra y el informe técnico o médico que acredita el daño.
02
Reclamación previa.
Contactamos con el departamento legal o el seguro del fabricante/distribuidor para buscar una compensación justa.
03
Acción legal.
Si el producto ha causado lesiones graves o daños cuantiosos, formalizamos la demanda ante los tribunales correspondientes.
¿Has sufrido un daño por un producto en mal estado?
Es fundamental conservar el producto defectuoso (si es posible), el ticket de compra y cualquier informe médico o atestado policial. No dudes en consultarnos para valorar la viabilidad de tu reclamación.